^^ Risoterapia y absurdeces para la diaria liberación de endorfinas. Buen provecho ^^

Grillos y bebidas



Un grillo entra a un bar, jala una silla, se sienta y ordena una cerveza. El barman le sirve un gran tarro lleno de cerveza fría y espumosa y le dice:

- Oiga, aquí preparamos una bebida que lleva su nombre.

Y el grillo le contesta:

- ¿Eh? ¿Tienen una bebida llamada Bob?
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Safari etílico


Va un borracho a al hospital a visitar a su compadre, quien también era un borrachín y se encontraba convaleciente.

- Pero ¡¿Qué le pasó compadre?! ¿Por qué está así de madreado?

- Mire, compadre - se quejó el borracho, enseñándole una tremenda cortada en la cabeza -  ¿ve esto compadre? ...fue con el cuerno de una jirafa
El amigo se queda asombrado.

- Y mire, mire - le muestra un gran hematoma negro en el estómago - ¿ve esto compadre? Pues esta me la hizo un caballo salvaje de un patadón

El amigo se asombra aún más.

- Mire - señalando un orificio en la parte superior de la espalda - esto fue un rinoceronte hijo de puta..., me cornó  por la espalda el muy bastardo...

Su camarada de parrandas no resiste la curiosidad e intrigado le pregunta:

- ¿Pues donde andaba compadre? ¿En un safari?

- No compadre, andaba bien pedo en la feria, me subí al carrusel y me resbalé
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El dildo rosa



Un hombre llega a su casa y encuentra a su hija de 15 años estimulándose con un dildo rosa:

- ¡¿Pero qué carajos estás haciendo? - grita enojado

- ¡Hey! - contesta aún más enojada y nerviosa la niña - Bueno...¡Mierda! ¡¿Qué no es obvio? ¡Pe- pero...! ¡Pero esto es porque tú no me dejas tener novio!

La tarde siguiente, la niña llega a casa y encuentra a su papá en la sala con el dildo rosa metido en el trasero, bebiendo cerveza y viendo el partido de Foot Ball.

- ¡¿Qué carajos estás haciendo?! - grita aterrada la chica

- ¿Pues qué no es obvio? - contesta el papá - Estoy tomándome una cerveza con tu novio...
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Saber cuando festejar....


Un rabino y un sacerdote chocan en una avenida.
El rabino baja de su auto y auxilia al sacerdote, quien aún se encuentra algo aturdido.

- Padre, ¿se encuentra bien?

- Sí...
- ¿Seguro?, fíjese bien

- Si, sí, estoy seguro

- ¡Gracias al cielo! ¡Esto hay que festejarlo!

El rabino se dirige a su carro maltrecho, saca una botella y le ofrece un trago al sacerdote, quien acepta gustoso para pasarse el susto

- Estamos bien, ¡gracias a Dios! Tómese otro traguito... - dice el rabino y el cura se bebe otro trago.

- Que alegría que estamos bien, padre... tome, un vaso más

Después de un rato y luego de haberse bebido ese tercer vaso, el sacerdote le dice extrañado al rabino:

- Pero, Rabino, que pena, me voy a acabar la botella yo sólo, ¿usted no va a tomar?

- No, gracias. Yo voy a esperar a que llegue la policía.
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Grandes micro-problemas


Un hombre fue a su cita con el urólogo. Una vez en la clínica, el hombre le dijo al doctor:

- Doctor...por favor, se lo suplico...no vaya a reirse, por lo que más quiera, por favor...

- Por supuesto que no - dijo muy solemne el médico - soy un profesinal. En más de 20 años que tengo ejerciendo mi especialidad he visto de todo y jamás me he reído de ningún paciente.

- Está bien... - dijo el sonrojado y temeroso paciente, y procedió a quitarse los pantalones y bajarse la truza, revelando el pene más pequeño que el doctor había visto en su vida, el cual ni era más largo ni más grueso que el dedo meñique de un bebé recién nacido. Aquello era...era...era como una semilla de girasol. Como una semilla de calabaza.

Incapaz de controlarse, el doctor estalló en carcajadas, se llevó las manos a la boca y luego al estómago, cayendo al suelo en un ataque de risa histérica.Luego de 10 minutos, el doctor pudo finalmente reincoporarse y ponerse en pie. Con el rostro completamente enrojecido, desencajado, cubierto de lágrimas de risa, despeinado y todo tembloroso, le dijo al hombre:

- Lo...lo... lo siento, hehe...ehem, perdón, perdón. De verdad, lo siento, lo que pasa es que...digo, jamás me había pasado, este...es que me tomó por sorpresa, yo...perdón, de verdad. Lo siento. Discúlpeme. Le prometo, le doy mi palabra de doctor y de hombre, de caballero, de que esto no volverá a suceder. Se lo prometo. Y bien, ahora veamos de que se trata el problema, dígame, ¿por qué ha venido a verme?

Y el avergonzadísimo hombre respondió:

- Es que....está inflamado
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