^^ Risoterapia y absurdeces para la diaria liberación de endorfinas. Buen provecho ^^

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Noticias fecales

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Durante una difícil batalla, un general regresa con sus tropas al campamento.
Una vez ahí, se dirige a sus soldados, quienes estaban ya agotados física y mentalmente, con pocas municiones y heridos.

Una vez formados, les dice:

- ¡Soldados! ¡Les tengo dos noticias, una buena y una mala! ¡¿Cuál quieren oír primero?!

Luego de pensarlo por unos segundos, responden todos al unísono:

- ¡La mala, señor!

- ¡La mala es que ya no nos quedan provisiones, ni siquiera un puto grano de arroz! ¡Tendremos que comer mierda!
 
Luego de asimilar la amarga respuesta y tras largo y también amargo suspiro, los soldados le preguntan al general:

- ¡¿Y cuál es la buena, Señor?!

- ¡La buena es que va a alcanzar para todos!
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Música de mierd...



Un vagabundo entra a un bar, se sienta junto a la barra y pide un whisky.

- Quiero ver primero el dinero - dice el barman

- Estoy en bancarota, amigo, pero si me das una botella de whisky, interpretaré una pieza de jazz tirándome pedos.

El barman jamás había visto a alguien "cantar" una canción con flatulencias, por lo que la propuesta le resulta interesante y acepta. El vagabundo se bebe toda la botella de whisky, sube tambaléandose al escenario y la audiencia comienza a aplaudir. Entonces el tipo se baja los pantalones y el público comienza a vitorearlo y a aplaudirle aún más alto. El alcoholizado vagabundo procede entonces a hacer presión abdominal, lanzando proyectiles de excremento por todo el escenario, e incluso llega a salpicar a algunos de los presentes, haciéndo que todos se indignen y abandonan el bar, no sin que algunas personas vomitaran.

El barman le grita:

- ¡Imbécil! ¡Dijiste que ibas a pedorrear algo de jazz, no a cagarte por todo el escenario!

- Tsssss... ¡oye! - contesta el viejo asqueroso - ¡incluso Justin Bieber tiene que aclarar su garganta antes de ponerse a cantar!
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Un trabajo de porquería pero gratificante


Un hombre es contratado por un circo para hacer una labor necesaria pero desagradable.
Su trabajo consiste en ir detrás de los elefantes en el escenario y recoger con la pala las enormes heces que van dejando los paquidermos mientras andan.
Luego de una tarde llena de trabajo arduo y cansado, el tipo se va a la cafetería del circo, se sienta junto a los demás trabajadores y comienza a quejarse de su trabajo:

- ¡Es un trabajo horrible! ¡Tener que ir detrás de esas bestias enormes, tener que esquivar sus inmensos proyectiles de mierda y luego tener que andar recogiendo las blandas, pesadas y apestosas plastas de excremento del suelo. Mis brazos están cansados, mis zapatos y mis pantalones están todos manchados y luego tendré que bañarme antes de irme a la casa, debido a la peste! ¡Caramba!

Sus compañeros de trabajo están de acuerdo:

- Pero entonces, ¿por que no solamente renuncias a éste trabajo miserable y te encuentras algo que te remunere más? Después de todo debes de tener otras habilidades y talentos que te puedan poner en algún otro lugar...

El tipo los mira, un poco confundido y les dice:

- Sí, sí, quizás tienen razón, pero vamos, ¿cómo voy a renunciar así como así al "mundo del espectáculo"
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Una mosca sin modales


Dos moscas están sobre un pedazo de mierda, del cual comen. Una de ellas se tira un pedo y la otra, molesta, le dice:

- ¡Oh! ¡Por favor! ¡No seas asquerosa! ¡Estamos comiendo!
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Tratamiento pakistaní



Un pakistaní que tenía ya rato de vivir en los Estados Unidos, fue a ver al doctor porque se sentía mal. Se sentía cansado, le dolía el estómago, y tenía fuertes dolores de cabeza. Se sentía terible, pues.
El doctor lo examinó  pero no pudo encontrar explicación médica que produjera los síntomas, así que le ofreció probar con un tratamiento naturoterapéutico, ya que había visto sus resultados en casos anteriores.
El pakistaní se quedó perplejo de que el doctor le dijera el procedimiento del tratamiento, ya que este consistía en que el pakistaní orinara y defecara en una cubeta durante una semana y dejarla así en el sótano de su casa.

- Confíe en mi - dijo el doctor - ya he tratado casos similares con excelentes resultados, precisamente con otros pacientes pakistaníes

El hombre fue a su casa y procedió a seguir las indicaciones del médico. Desde el primer momento que llegó realizó todas sus evacuaciones en la cubeta. En un día toda la casa se llenó de un horrible hedor y para cuando la semana había transcurrido, era ya una peste insoportable para cualquier ser humano. Sus ojos comenzaban a lagrimear cada vez que pasaba cerca de la puerta del sótano, pero no sentía mejoría.
El pakistaní entonces llamó a su doctor para decirle que seguía igual con su sintomatología y el doctor le contestó tranquilamente:

- Tranquilo, ahora lo que tiene que hacer es ir al sótano, tomar la cubeta y respirar tres veces larga y profundamente, directamente de las heces, y verá que como por arte de magia estará Usted curado.

El hombre bajo entonces, tomo la cubeta, la cual estaba llena ya y llena de larvas. Era una composta medio verdosa, caldosa, aguada y llena de larvas y moscas. Entonces aspiró profundamente del vapor que desprendhía de las heces fecales y el pakistaní devolvió el estómago, salpicando la cubeta, el piso y las paredes. Después de 3 dramáticos minutos, el enfermo procedió a dar una segunda aspiración, larga y profunda como la primera. Así lo hizo y ésta vez sintió que le ardían los pulmones, pero no hubo vómito. Finalmente, dio la tercer inhalación larga y profunda... y tal como le había dicho el doctor, sus síntomas desaparecieron, como si de un sortilegio mágico se tratara. No había más dolor de cabeza, no más cansancio, no más dolores de estómagos. El apestoso olor ya era tolerable, es más, ya ni le molestaba en lo absoluto. ¡Se sentía de maravilla! ¡Estaba curado! ¡Curado!
Felizmente, el pakistaní subió las escaleras corriendo y telefonéo al doctor para contarle y el doctor le dijo:

- Sí, se lo dije, ya había visto que este tratamiento había funcionado perfectamente con otros de sus paisanos. Lo suyo era un caso psicológico típico. Usted sólo tenía Nostalgia por su tierra.
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