^^ Risoterapia y absurdeces para la diaria liberación de endorfinas. Buen provecho ^^

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El taxista gandalla y los tres borrachos

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3 tipos entran a un taxi todos ebrios. El taxista, viendo que los tres apenas y podían mantenerse en pie, intentó sacar provecho de la situación, abusando del estado de intoxicación alcohólica de los amigos y sacar algo de dinero rápido.

El primer tipo balbucéo la dirección a donde quería que los dejaran e inmediatamente cayó adormecido en el asiento trasero.

El taxista entonces, encendió el auto y lo volvió a apagar diciendo: "Hemos llegado"

El tipo que le había dicho de la dirección, sacó de su bolsillo el bonche de billetes que tenía y se lo entregó al conductor, mientras que el segundo le agradeció por el servicio. El tercer tipo de repente le pega un mazaso con el puño en la cabeza al taxista, y éste encabronado le reclama:

- ¡Hey! ¡¿Por qué carajos hizo eso?

- L-la próxima vezzzz - contestó el tercer hombre - ¡hic! La próxima vez maneje más despacio, imbécil. Casi nos mata...
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Educación y cultura

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Un musulmán toma un taxi en España y le dice al taxista:

- Señor, por favor apague la radio, ya que mi religión prohíbe escuchar música que no sea para adorar a Alláh, porque en el tiempo del profeta no había ni música tan profana, ni radio.

El taxista, lo mira medio molesto y apaga la radio. Luego prende un cigarrillo y el musulmán le toca el hombro y le dice:

- Señor, por favor apague el cigarro. El Islam, religión única y verdadera, no tiene vicios, ya que el profeta no tenía ningún vicio.
 

El taxista detiene el taxi en pleno centro. Se baja y abre la puerta del pasajero.

El musulmán intrigado le pregunta:

- ¿Qué está haciendo?

- ¡Mira, cabrón! - le contesta el taxista - ¡En el tiempo de tu profeta no habían taxis, así que te bajas y esperas un camello, infeliz!
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El susto mortal del taxista


En un taxi, el silencioso pasajero que estaba sentado en el asiento trasero, le dio un ligero golpecito en el hombro al taxista para preguntarle algo.
El taxista perdió el control del automóvil, casi se estrella contra un autobús y en una dramática maniobra de volante casi se vuelve a estrellar contra un camión transportador de material altamente inflamable, pero logra esquivarlo y termina de un frenón a escasos centimetros de la ventana de una tienda de cristalería frina. Por un momento todo estubo en silencio dentro del taxi. Y ambos pasajeros estaban al borde de un paro cardíaco. Entonces el taxista le dijo al pasajero:

- Escuche amigo...jamás, pero jamás vuelva a hacerme eso. ¡Casi me muero del susto! Literalmente hablando...

El pasajero se disculpó y le dijo:

- Perdón. De verdad lo siento. Jamás me imaginé que un ligero toquecito pudiera asustarlo de esa manera.

- Sí, lo siento - contestó el taxista - no es su culpa, lo sé. Lo que pasa es que hoy es mi primer día como conductor de un taxi. Había sido conductor de coche funebre por 30 años...
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