^^ Risoterapia y absurdeces para la diaria liberación de endorfinas. Buen provecho ^^

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Maestlo Shi

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Un confundido estudiante chino pregunta:

- Maestlo Shi, ¿pol qué todos los chinos son iguales?

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 - Yo no soy Maestlo Shi
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Oldenando en el lestaulante de comida china

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Un hombre entra a un restaurante de comida china.

El mesero llega a su mesa y le pregunta por lo que le gustaría ordenar.

- Hola, quisiera pedir una orden de tacos al pastor y una cervezcita corona, por favor - pide el tipo

- Señól... - contesta el mesero -, éste es un lestaulante de comida china

El comenzal cae en cuenta, lo reconoce delante del mesero, hace una breve pausa, estira sus ojos horizontalmente con sus dedos y dice:

- Ah...entonces... quisiela pedíl una olden de tàcos al pastól y una celvecítǎ colóna, pol fāvól
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Camarero: hay una mosca en mi champaña

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Una empresa multinacional realizó una fiesta para celebrar la navidad. El mesero le dio a cada uno de los invitados una copa con champagne, pero, al observarla, se dieron cuenta de que la copa tenía una mosca:

- El sueco pidió más champaña en la misma copa
 
- El inglés demandó tener más champaña en una nueva copa
 
- El finlandés sacó la mosca con sus dedos y se tomó la champaña
 
- El ruso se tomó la champaña con todo y mosca
 
- El chino se comió la mosca, sin beberse la champaña
 
- El israelí vio esto último así que sacó la mosca de su copa y se la vendió al chino
 
- El japonés tomó esto como un gesto de desprecio y de deshonor y se mantuvo serio toda la noche
 
- El italiano se bebió dos tercios de la champaña y pidió una nueva copa
 
- El noruego agarró la mosca, la puso en su anzuelo y se fue a pescar
 
- El irlandés estrujó la mosca y la disolvió por completo en la champaña y se la donó al inglés
 
- El gringo demandó al restaurante por 50 millones de dólares  
 
- El escocés apretó a la mosca de la garganta y le gritó: "¡Escupe, escupe toda mi champaña que te bebiste, hija de puta!"
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La Idiosincrasia en los últimos momentos



Un japonés, un alemán, un francés, un judío, un árabe, un jamaiquino, un chino y un mexicano se encontraban en un avión que debido a serias averías mecánicas se encontraba en peligro inminente a miles de metros de altura.

Luego de escalofriantes maniobras aéreas, el piloto les comunica a los pasajeros de la fátidica noticia de su destino:

- Señores y señoras pasajeros, les informo que después de hacer todo lo posible para mantenernos en vuelo, el impacto será inminente... nos estrellaremos sin remedio, en apróximandamente 5 minutos así que... bueno, no tengo nada más que decirles, gracias por viajar en nuestra aerolínea y... que Dios los bendiga.
 

Luego de escuchar estar terribles palabras, los pasajeros estaban en shock.

El japonés entonces, fue el primero en reaccionar. Se levantó de su asiento, abrió el compartimiento superior, sacó su katana Hattori Hanzo y procedió a hacerse el sepukku (también conocido como harakiri): traspasó su abdomen con el terrible filo de su espada y cayó al suelo en agonía. 

El alemán, que tenía amplios conocimientos de ingeniería fue a la cabina a toda prisa a tratar de reparar las averías del avión e hizo hasta lo imposible, metiéndose en la complicada maquinaria interna. 

El francés se levantó de su asiento y se dirigió a toda prisa a besar apasionadamente a las chicas más bonitas que había visto en el avión.

El judío fue de asiento en asiento convenciendo a la gente de que le hiciera compras de varios inmuebles a precio especial con sus tarjetas de crédito.

El árabe por su parte, se levantó furioso contra el judío y le gritó:

- ¡Esto es por tu culpa, maldito judío! ¡Espero que la furia de Allah recaiga en ti y ardas en el infierno!

Y acto seguido se le avalanzó, lo tumbó al suelo del avión que iba cayendo en picado y lo mató a golpes.

El jamaiquino se levantó de su asiento y se puso a cantar a capellea "Don’t Worry, Be Happy"

El chino, que se asomaba a través de la ventana, calculó la altura, la trayectoria, la velocidad y demás, se dirigió hacia la puerta del avión, la abrió y saltó al vacío dando giros ninjas, tratando de planear en el aire con las técnicas de Kung Fu del tigre y el dragón y de shaolin que sabía para intentar un peligroso aterrizaje y sobrevivir.

El mexicano, viendo todo el caos alrededor, exclamó encabronado:

- ¡Chingada madre, hombre! ¡No valen verga! ¡No valen verga!

Se levantó de su asiento furioso, se dirigió hacia la cabina, abrió la puerta en donde estaban el piloto, el co-piloto y el alemán intentando reparar frenéticamente la maquinaria, los miró con desprecio y les dijo en tono inquisitivo:

- ¡A ver, cabrones! ¡¿Cómo chingados está eso de que nos vamos a estrellar?! ¡No mamen!
¡¿Dónde está el gerente?! ¡Exijo ver al gerente!
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Los antepasados

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Un negro pasaba por una rivera, cuando vio que había un grupo de chinos que estaba lanzando piedras al agua (haciendo patitos), y que luego de que la piedra terminaba su rebotada trayectoria, los atentos chinos estallaban en alegres risas.
Extrañado por este comportamiento y contagiado un poco por la alegría de los asiáticos, el negro se acercó al grupo y les preguntó por lo que estaban haciendo. Uno de los chinos le respondió con una enorme sonrisa:

- Nosotlos estal consultando viejo oláculo; lanzamos piedlas al agua, y cada vez que pidela rebotal en el agua, nos revela los nombles de nuestlos antepasados. Pol ejemplo, Chi Fu lanzó piedla al agua y el agua le reveló que el nomble de su abuelo era "Li Tai Bo", y cuando Feng Shui lanzó su piedla, el agua le reveló: "Shin Gón" y ahola es mi tulno, obselva.

El chino tomó una piedra, mientras todos guardaban silencio y ponían atención. El chino se concentró y lanzó la piedra a la rivera. En cada rebote de la piedra sobre la superficie del agua, se escucharon las sílabas que componían el nombre de sus antepasados: "Yōu ︿ líng ︿ Mǎ "

- ¡Sí, sí! es veldad - exclamó el chino que acababa de lanzar la piedra -, ¡"Yōu líng Mǎ" es el nomble de mi bisabuelo patelno!

Todos los chinos se alegraban, reían y aplaudían muy contentos.

El negro se impregnó del entusiasmo de los chinos y se animó a probar. Dijo:

- ¡Que bien! ¡Felicidades! ¿Puedo probar?

- Pol supuesto, Anda, anda - contestó el chino.

El negro entonces tomó una piedra, el grupo de chinos guardó silencio, poniendo atención, el negro se concentró y lanzó la piedra al agua, y ésta le reveló:

- "Chim - pan - ce"
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