^^ Risoterapia y absurdeces para la diaria liberación de endorfinas. Buen provecho ^^

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Borrachos payasos, payasos y payasas

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Un hombre llega alcoholizado a las cuatro de la mañana a su casa,  con la cara llena de manchas de lápiz labial, rimel, maquillaje. De igual forma, su camisa presenta el mismo tipo de manchas en el área de cuello y está desfajada y arrugada. El pantalón se nota jaloneado y desabrochdo, y de hecho, el tipo trae todo el miembro de fuera.
Apenas introduce su mano en el bolsillo del pantalón para sacar la llave, y su esposa abre la puerta violentamente, furibunda, y le grita:

- ¡Desgraciado, malnacido, mirate nada más! ¡Miráte nada más, cerdo infeliz!, ¡¿En dónde estuviste?! ¡¿Con quién?! ¡¿eh?! ¡Dimelo, hijo del gran puta! ¡Exijo una explicación!
 

El hombre lo piensa por un momento, luego voltea a verla a los ojos, y, con una gran sonrisa de placidez en su rostro y un poco de dificultad para articular palabras, le responde:

- Sssssh, ssssshhhh...Mi-mi... mira...no me lo vas a creer, pero, ¡hic!... me... me peleé con un payaso.

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El payaso y el cabreado trailero

Un payaso recién había adquirido un auto deportivo. Y un día cruzó accidentalmente  frente un gran trailer, provocándo que el enrome transporte de carga casi se cayera por un barranco.

El conductor de ese trailer, que era alto, corpulento y cabrón, se bajó del trailer muy cabreado, dibujó un círculo en el suelo y le dijo al payaso que se metiera dentro de ese círculo y que no se le ocurriera salir de ahí. Entonces sacó un enorme cuchillo y comenzó a rasgar los hermosos asientos de cuero de auto del payaso. 
Voltea a ver al payaso y ve que éste está sonriendo.
Entonces se dirige hacia su trailer, saca un bat de baseball y comienza a romper las ventanas, los espejos retrovisores y a golpear violentamente el resto el automóvil. Voltea a ver al payaso y ve que ahora se está riendo. Esto no hace más que ponerlo aún más de malas, así que vuelve a sacar su cuchillo y comienza a poncharle las llantas al jodido carro. Voltea a ver al payaso y ve que ahora está casi llorando de risa, soltando tremendas y ahogadas carcajadas, casi a punto del colapso.

El bravucón encabronado le pregunta:

- ¿Qué es tan gracioso?

Y el payaso le contesta:

- ¡Ja ha ha ha ha! ¡Es que - es que, jahahaha! ¡Cada vez que no estabas viendo me salía fuera del círculo!
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