^^ Risoterapia y absurdeces para la diaria liberación de endorfinas. Buen provecho ^^

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Noche de farra fatal

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3 amigas salen de farra por la noche, y se les ocurre tener un concurso de ver quién podía emborracharse más y hacer las locuras más descabelladas. Al día siguiente, casi a las 2:00 PM, las chicas se ven, todas con resaca, para hacer el recuento de los daños:

- Weey, yo me salí de la carretera y fui a dar a la laguna, se hundió mi carro por completo, wey... - dice la primera

- Yo se la chupé al Chucho, así de que hasta las anginas, me los tragué y todo, wey - dice la segunda

- Uy, pues yo quemé mi casa, cabronas, así, todita, sólo quedaron las cenizas...

Una vez que hubiesen terminado de contar sus historias, la tercer mujer dice:

- Supongo que yo fui la que se puso mas idiota, así que gané...

- No... - contesta la segunda mujer -, osea, no entiendes... el Chucho es mi perro...
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El momento perfecto para el romance



Un musulmán, una cabra y un perro habían sido los únicos sobrevivientes del hundimiento de una embarcación y habían logrado llegar hasta una isla casi desierta.

Después de un tiempo, a los tres se les había hecho el hábito de ir a ver el atardecer a la orilla de la playa.

Una tarde en particular, el cielo estaba rojo, con hermosas nubes purpúreas, parecía una bella pintura, la brisa era cálida y gentil; Un perfecto momento para el romance. Mientras estaban ahí, la cabra parecía ponerse más y más buena para el musulmán, quien pronto se acercó hacia la cabra y le fue poniendo tímidamente el brazo alrededor de la nuca. El perro se puso celoso y comenzó a gruñír salvajemente hasta que el musulmán reitró su brazo de la cabra.

Luego de eso, los tres continuaban todas las tardes viendo el ocaso, pero sin más intentos de apapacho.

Pasaron unas pocas semanas, y vieron en la distancia que hubo otro barco que se hundió. La única persona que sobrevivió al accidente fue una chica, la más hermosa chica que el musulmán hubiese visto en su vida. Se encontraba en muy malas condiciones cuando la rescataron, y la fueron atendiendo día con día hasta que se recuperó por completo.

Una vez que la muchacha estaba en perfectas condiciones de salud, los tres amigos le mostraron su taciturno ritual en la playa. Era otra hermosa puesta de sol, con cielos rojos y nubes rosas y púrpuras, con brisa cálida y gentil, perfecta para una noche de romance, y el musulmán volvió a tener "esos sentimientos" otra vez.

El musulmán luchó con todas sus fuerzas, pero finalmente cedió a sus ardientes deseos. Se le acercó a la chica con cautela y le susurró en el oído:

- ¿Te importaría llevarte a pasear al perro por un rato?
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Parafilias musulmanas

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Un reconocido terapeuta sexual estaba haciendo estudios sobre las parafilias, y quería documentarse acerca de las prácticas sexuales en el medio oriente. Del sexo con cabras, para ser más precisos. Primero visitó a un hombre llamado Mohammed, en las orillas de Bagdad:

- Dígame - dijo el terapeuta -, ¿Cuál es el método que utiliza para tener sexo con las cabras?

- Bueno - contestó Mohammed - primero atoro su cabeza entre las ramas de un higo o de un arbusto y luego le llego por detrás.
 
Luego, el terapista viajo a Egipto, y entrevistó a un tipo llamado Amar, quien trabajaba en un banco del Nilo, y le hizo la misma pregunta.

- Primero - contestó Amar - empujo al animal en el lodo y cuando sus patas delanteras se quedan atoradas lo suficiente, entonces la agarro por detrás y se la meto toda

 
El terapeuta siguió su recorrido por Pakistán y entrevistó a un hombre llamado Alí, quien al ser cuestionado sobre lo mismo, dijo:

- Agarro un palo grueso y pesado y la golpeo en la cabeza, en la espalda, el estómago o a veces en las patas, porque a veces son muy tercas, luego, una vez que el animal ya no puede oponer resistencia, llego por detrás y me la cojo.

Finalmente, el hombre viajo hacia Gaza y visitó a un hombre llamado Abdul, haciéndole por supuesto, la misma pregunta. Abdul contestó:

- Colocó su pata delantera izquierda sobre mi hombro derecho y su pata delantera derecha sobre mi hombro izquierdo, mientras la cabra está parada sobre sus patas traseras, frente a mi y -

- Espere, espere - interrumpió el terapeuta investigador - ¡Esto es algo inusual!

- ¡¿Inusual?! ¿Por qué? ¿Qué quiere decir? - preguntó intrigado el musulmán

- Bueno - continuó el terapeuta - todos los otros entrevistados arremeten por detrás, ninguno de ellos lo hacía de frente.

- ¡¿Qué?! ¡¿Cómo es eso posible?! - exclamó sorprendido Abdul - ¡¿No hay besos?!
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Ésta es la cerda...



Un granjero llega a su casa con una gallina bajo el brazo y entra al dormitorio:

- Esta es la cerda con la que he estado cogiendo - dice el hombre

- Esa es una gallina - contesta su esposa

Y el hombre replica:

- No estaba hablando contigo
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