^^ Risoterapia y absurdeces para la diaria liberación de endorfinas. Buen provecho ^^

¿Es verdad lo que dicen de los negros?...

Una mujer blanca y un hombre negro están bailando en un antro, y, luego de un rato las cosas se comienzan a subir de tono y candencia.  Luego de lascivos intercambios de besos y fajes, la chica invita al negro a su departamento a continuar con la sexosa aventura.

Cuando llegan al departamento de la chica, comienzan a desvestirse mientras se besan apasionadamente, preparándose para noche del más frenético y loco sexo.

Como sea, la chica, completamente excitada, mordiéndose el labio, mira al negro que estaba quitándose los pantalones y le dice:

- Oye... ay... espera... antes de que te los quites... ¿es verdad lo que dicen de los negros?

Con una mirada suave a la vez que siniestra, la mira a los ojos, diciéndole:

- Por supuesto, nena...

Y luego de esto la apuñala, le quita su bolso y se va corriendo del lugar
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El Vagabundo depravado

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Un vagabundo todo sucio va caminando por un puente, cuando ve a una entristecida mujer a la orilla del barandal con la intención de lanzarse al vacío. Se aproxima a ésta mujer:

- Oiga, Señorita, ¿acaso piensa saltar? - pregunta el mugriento

- ¡Atrás, atrás! - grita histérica la pobre mujer - ¡si se acerca un centímetro más si me arrojaré!

- Bueno, está bien - contesta el hombre que tenía la cara enegrecida por la tiera y el sudor y alguna que otra mosca merodeando su cabeza - pero antes que lo haga, ¿pudiera pedirle un favor? Verá, tengo siempre muy mala suerte, y ha pasado mucho, muuucho tiempo desde que sentí las caricias de una mujer, así que si también ha pasado por lo mismo, ¿qué le parece si tenemos sexo antes de que se tire?

- ¡¿Qué?! ¡Que ascooooo! ¡Por supuesto que no, viejo asqueroso! ¡Cerdo inmundo!

- Bien, bien, está bien - responde el mendigo -, entonces iré a esperar abajo del puente
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Un sacerdote, un rabino y un duende irlandés...

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Un sacerdote, un rabino y un duende irlandés entran a un bar.
Ya en la barra, el duende mira al sacerdote y al rabino, luego mira a su alrededor y excalama:
 
- ¡Carajo! ¡Estoy en el chiste equivocado!
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